mayo 26, 2008

Los Simpson... deténganse por favor!

No me malinterpreten, no pienso como muchos que dicen que no debieron haber existido, que están plagados de malos ejemplos para los niños, etc. No, yo fui un fanático de Los Simpson. Tengo libros, muñecos, revistas, tarjetas, hasta tuve una página web que recibía muchísimas visitas diarias y fue promocionada por revistas y periódicos en Colombia, Chile, Argentina y España. Pero eso fue hace 8 o 10 años y creo que ya es tiempo de que se detengan, 19 temporadas son más que suficientes para desgastar a los personajes y degradarlos hasta rayar lo ridículo.


Todo empezó como una familia muy común, con situaciones cómicas pero cotidianas, bueno, en algunos casos se salían de lo cotidiano cuando se mezclaban con personajes famosos pero mantenían una espontaneidad que hacía atractivo el programa. Los personajes eran más humanos, unidos y con características que a mi parecer han perdido. Me encantaba ver a Bart y Lisa que aunque tuvieran gustos e ideas diferentes y las peleas inevitables entre hermanos, compartían una complicidad única cuando era necesario. Bart a pesar de ser travieso y muy despierto para su edad, conservaba esa inocencia e ingenuidad que ya no muestra. Homero se aprovechaba de ella si era necesario pero era un padre que a pesar de parecer descuidado se preocupaba por sus hijos y era capaz de dar un brazo o su cabello  por ellos o por Marge, quien también ha cambiado en todo este tiempo. Era muy rígida y regañona desde el principio pero perdió un poco del toque humano que tenía. Maggie también ha ido perdiendo su toque cómico, mientras se desarrollaba la actividad principal en la escena, ella solía hacer cosas graciosas que uno no notaba, a menos que la estuviera observando directamente. Talvez estas características aún se ven por momentos pero cada vez son más opacadas por situaciones y actitudes que dejan al descubierto la falta de talento de los escritores.

Quienes no los conocieron desde el principio, alegan que tienen gracia y es un buen programa pero yo en lo personal, creo que con el tiempo se les acabaron las ideas para seguir presentando a una familia común y han recurrido a situaciones ridículas con tal de llenar los 20 minutos que dura cada episodio.
No estoy seguro de que fue pero algo pasó alrededor de la temporada 10. Supongo que también afectó el cambio de algunas voces y que quienes doblan el programa al español empezaron a usar frases recurrentes y poco graciosas, principalmente en Bart y Homero además de usar una entonación muy fingida en este último. Actualmente uno o dos chistes hacen que esa media hora no sea una total pérdida de tiempo, pero la magia se perdió. Lo curioso es que los productores lo saben desde hace mucho, el capítulo 4F12 de la octava temporada trata precisamente de eso pero aplicado a Tommy y Daly pero parece que no pensaron que eso les podía suceder a ellos.

Luego surgió la película. La ví por curiosidad pero esperando lo peor. Resulta que no es mala del todo y en parte creo que rescata algunos de los elementos originales del programa, pero al final no es más que un episodio largo poco memorable. Hubiera sido muy diferente 10 años antes.

Hace falta mucho talento y algo más que intereses comerciales para que algo perdure por tanto tiempo y siga siendo bueno. Creo que desafortunadamente el equipo de producción de esta serie carece de ambas cosas y no supieron retirarse cuando debían. Dos ejemplos de salida a tiempo y con dignidad fueron las series de Friends y Seinfeld. Ambas series duraron 10 años y al menos la primera de ellas, se retiró justo en el momento antes de convertirse en una telenovela, como fue el caso de Beverly Hills 90210 que no corrió con tanta suerte y tuvo que salir por la puerta trasera.


Pero volviendo a Los Simpson, me encantaría ver un último capítulo con los matices de las primeras temporadas y disfrutarlo como antes. Una serie que nos dio tanto durante años se merece salir por la puerta grande con un capítulo genial que nos haga recordarlos con agrado en lugar de que cancelen la serie de un momento a otro como ha sucedido con tantas otras.

Nota: La imagen que ilustra este artículo representa el esfuerzo de varias horas de recolectar los personajes y colocarlos en situaciones curiosas. Los nuevos fanáticos de la serie probablemente no conocerán a muchos de ellos pero pertenecen a la mejor época de Los Simpson.

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mayo 12, 2008

El Estartazo me despierta...

Poco más de las 6 de la mañana. Al descanso previo le siguen las típicas carreras matutinas y el tráfico... Sorteando los poquísimos baches de nuestras calles y los peatones que cruzan imprudentemente las calles, avanzando gracias a los agentes de Emetra que nos hacen señas para que lo hagamos (gracias a Dios que están, de otra manera no sabríamos que hacer ante un semáforo en verde), esquivando taxistas y pilotos de buses ineptos que se creen dueños de las calles y con los vidrios arriba para evitar que como mínimo nos arrebaten el celular o lo que llevemos a la mano, nos dirigimos a nuestro trabajo.

Algunos afortunadamente vamos ajenos a todas esas cosas y lo que hacemos es reír a carcajadas al estilo Velarde con las ocurrencias de 4 personas que nos alegran la mañana. Vamos escuchando El Estartazo...

No soy muy aficionado a la radio, en lo personal prefiero escuchar la música que yo quiero. Sin embargo hago una excepción cuando escucho este programa que desafortunadamente dura solo un par de horas y media. Todas las mañanas, las ocurrencias de Josué Morales, Celia Recinos, Federico Velarde y Daniela Morales nos hacen reír cuando se transforman en personajes muy bien definidos pero sobretodo muy reales.

En varias ocasiones he escuchado decir “tal persona habla como la Jackie”, ese personaje que vive en su propio mundo lleno de lujos e ilusiones por lograr un mundo sin “mucos”. Luego está doña Rome, uno de mis personajes favoritos. Es una señora llena de buenas intenciones que gusta de los que ella llama, los uniformados. Soldados, policías, agentes de seguridad, etc. figuran entre las predilecciones de doña Rome. Pero unido a la genialidad con que se crean y mantienen estos personajes, está el hecho de que Celia no los interpreta sino que se transforma en ellos. Es sencillamente increíble como en un instante se convierte en doña Rome utilizando con toda naturalidad el acento, palabras mal dichas o expresiones muy cómicas y características que se escuchaban únicamente en las señoras de antaño. Y de la misma forma lo hace con todos sus personajes.

Está don Cheyo, casado pero perseguido eternamente por doña Rome que con su forma de hablar inglés nos hace reír a carcajadas. Otro de mis personajes favoritos es el llamado “Tremendo” que a manera de predicador cuenta anécdotas dándoles la entonación exacta para hacernos sentir como si estuviéramos escuchando a un predicador real. Estos personajes son interpretados por Josué Morales quien aparentemente está detrás de buena parte de lo que se escribe con antelación. Pero hay algo más en Josué, su forma de imitar. Escuchar a Josué imitando al presidente Colom es como si lo estuviéramos oyéndolo a él mismo pero con frases que talvez en el fondo quisiera decir o quisiéramos escuchar de él. Con la misma gracia y calidad imita a personajes como Ricardo Arjona, Facundo Cabral (otro de mis personajes favoritos), Héctor Gaitán, Ricardo Montaner, y sin exagerar, etc., etc., etc.

Se convertiría en un artículo muy largo si hablara de cada uno de los personajes que tienen y peor aún, no podría ni acercarme a describir lo geniales que son pero cada mañana nos alegran la vida las ocurrencias del Güicho y la Domitila, las travesuras de Gabrielito, los comerciales de Pancho Norteño, el Licenciado Godínez y la Consuelito, don Rigo, La abuela Dora y Terencio Rojas, entre otros.

Todos ellos llegan hasta nosotros presentados por Federico Velarde quien se relaciona con estos personajes de una manera única y que tiene una risa más bien representativa de las risas de cientos y cientos de guatemaltecos que escuchamos el programa.

Recientemente también se unió al equipo Daniela, también con gran capacidad de imitación y que con su incipiente participación nos demuestra que el talento si se hereda.

Cada uno de ellos nos saca de la rutina diaria y nos recuerda que existimos más que para trabajar, nos ayudan a llenar esa cuota de risas diarias que debe tener cada quien para que los problemas sean más pequeños y la vida más grata.

Gracias Celia, gracias Josué, gracias Federico y gracias Daniela por compartir su talento con los guatemaltecos.

Puedes escuchar este programa de lunes a viernes, de 6:00 a 8:30 (-6 GMT), por Alfa 77.3 en la capital, 106.7 en el suroccidente y 107.1 en Escuintla. Visita www.elestartazo.com para descargar segmentos de humor o escuchar la transmisión en vivo si no estás en Guatemala.

mayo 09, 2008

Lo que es...tá de más decir

No me considero erudito en lo referente al idioma. Mi conocimiento en esta materia es el mismo que tiene la persona promedio y por lo tanto debo cometer tantos errores como el más común de los mortales, sin embargo, evito a toda costa decir:

Lo que es...tá de más decir

Hay algo curioso en la forma de hablar de algunas personas. Sin ánimo de ofender, no estoy seguro de si es porque tienen un reducido léxico o bien un mal enfocado deseo de expresarse mejor, el caso es que les da por copiar cualquier cosa que escuchan, creyendo que con eso sonarán más inteligentes, más interesantes o instruidos.

Abundan las llamadas muletillas que son tan repetidas como la letra a en cualquier
frase. ¿Quieres un ejemplo? La frasecita de “lo que es”. El primer lugar entre los mayores usuarios de esta frase se lo disputan los reporteros de noticieros nacionales y cualquier persona que te quiera vender algo. Supongo que te habrás dado cuenta pero a diario y en cualquier noticiero esta frase acompañada de otras que “adornan” la noticia hacen que escuches algo como:
  • Los vecinos de lo que es la colonia X solicitaron al alcalde que se ponga la mano en la conciencia y solucione su problema ya que desde hace varios días carecen de lo que es el servicio de agua potable. Hoy por hoy la falta del vital líquido está ocasionando enfermedades...
¿Que les pasa? ¿Acaso les pagan como telegramas, por palabra? El problema es que esta es una de las mayores fuentes de frases ridículas que luego son copiadas por muchos televidentes y escuchadas en cualquier conversación. Los comunicadores tienen la tarea implícita de dar el ejemplo expresándose correctamente. Aunque no lo crean, en mayor o menor medida son una influencia para el televidente que talvez inconscientemente absorbe y repite lo que escucha. No es necesario que utilicen frases elaboradas, es más atractivo un lenguaje sencillo pero que a la larga suena más correcto y entendible.

Y cuando te tratan de vender algo, escuchas esto:
  • Le puedo ofrecer x producto que le incluye lo que es [tal o cual cosa], además le trae lo que es [otra cosa].
Ni hablar, si nos ofrecieran un descuento por cada vez que lo dicen, “lo que es” el producto nos saldría gratis.

Hoy por hoy... Otro desperdicio de letras y tiempo, lo correcto es hoy o actualmente, créeme, no suenas más importante por utilizarlo, he escuchado hacer bromas (y me acuso, yo mismo las he hecho) a costillas de personas que repiten esto una y otra vez.

Otra aberración del lenguaje muy extendida es la de utilizar palabras como “íbanos”, "veníanos”, “estábanos”, ésta última bien podría estar seguida de “comiendo rábanos, unos comíanos y otros dejábanos”. Hace poco me enteré que en un noticiero, la directora de un establecimiento educativo dijo “estábanos”. No quiero ni imaginar como son educados esos niños que obviamente siguen el ejemplo de “la directora”. Por duro que parezca, creo que un educador que se exprese así debería ser despedido.

Existe otro error que lleva muchos años entre nosotros y que desafortunadamente ya es parte integral de nuestro idioma. La “s” al final de los verbos conjugados en pasado. Oístes, comistes, llamastes, son deformaciones del lenguaje que son escuchadas a todo nivel, desde analfabetas hasta universitarios y profesionales.

Finalmente mencionaremos algo más irritante que estas frases tan comunes: escuchar a los padres utilizar expresiones propias de sus hijos. Conozco personas ya entradas en años que repiten frases de moda queriendo sonar como quinceañeras y resulta tan inadecuado como un abuelo con viruela. Aceptémoslo, nuestra época de sonar como si estuviéramos “en la onda” ya pasó. Ahora nos queda expresarnos correctamente porque para la mayoría de los adolescentes es vergonzoso escuchar a sus padres tratar de utilizar la misma jerga que ellos. Y aunque también existen aquellos que no se avergüenzan, créeme que sus amigos si lo harán.

El español es un idioma rico en palabras y expresiones. Tratemos de utilizarlo correctamente y en lugar de esforzarnos por adornarlo, esforcémonos por mantener un estilo sencillo que será el más comprensible.